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ToggleEn este artículo, te ofrecemos una guía completa sobre la custodia compartida.
La custodia compartida es un régimen de guarda y custodia en el que ambos progenitores tienen la responsabilidad de cuidar y educar a sus hijos de manera equitativa. A diferencia de la custodia exclusiva o monoparental, donde uno de los padres asume la mayor parte del cuidado, la custodia compartida busca un equilibrio entre ambos progenitores en el cuidado del menor.
La custodia compartida es la opción en la que ambos progenitores participan activamente en la crianza y el cuidado diario de los hijos. En esta modalidad de custodia el tiempo que cada progenitor disfruta de su hijo es equitativo y adaptado a las circunstancias personales de los progenitores. No significa que los niños vivan exactamente la mitad del tiempo con cada padre, sino que se busca un equilibrio adaptado a las necesidades de la familia. Cabe, por ejemplo, una custodia compartida donde el 60% del tiempo lo pasen con un progenitor y el 40% con el otro.
La custodia monoparental se le asigna a uno de los progenitores, e implica que el menor vive principalmente con éste, mientras que el progenitor no custodio mantiene derechos de visita y comunicación que generalmente consisten en un régimen de visitas intersemanal y dos fines de semana al mes de pernocta. Es la modalidad tradicional y todavía muy utilizada en España especialmente cuando existe conflicto entre los padres.
La patria potestad y la guarda y custodia son dos conceptos que afectan al cuidado de los menores pero que intervienen en dos parcelas distintas. Mientras la Patria potestad se refiere a los derechos y deberes de los padres en relación con sus hijos menores, la guarda y custodia hace referencia a la responsabilidad que éstos tienen en el cuidado diario y la crianza de los hijos.
La patria potestad incluiría a modo ejemplificativo el derecho a tener la custodia y cuidado de los hijos, el derecho a tomar decisiones importantes en la vida de los hijos (por ejemplo, en su salud, educación, religión…), el deber-obligación de proporcionar a los hijos alimentos, vivienda, educación, así como el derecho-deber de adoptar decisiones legales en nombre de los hijos menores (por ejemplo: aceptar una herencia). La guarda y custodia, en cambio, se refiere específicamente a la responsabilidad de cuidar y criar a los hijos en el día a día.
En España, salvo excepciones, la patria potestad es compartida entre ambos progenitores. Sin embargo, un tribunal podría determinar lo contrario y decidir que un progenitor se vea privado de la patria potestad, para lo que debe incumplir los deberes parentales de forma grave, poner en riesgo la seguridad del menor -a través de conductas tales como alcoholismo o drogodependencia-, ser condenado penalmente, ejercer malos tratos sobre el menor o sobre el otro progenitor, tener una enfermedad mental o incapacidad que incida negativamente en el bienestar de los menores, o incluso en supuestos de ausencia del progenitor en el cuidado diario del menor de forma reiterada.
El hecho de que un progenitor se vea privado de la patria potestad no significa que desaparezca la obligación de prestarle alimentos al hijo, ni tampoco la extinción de la relación paternofilial, ya que se mantiene el deber legal de velar por el hijo.
Para que la custodia compartida sea viable, los jueces suelen evaluar:
Uno de los requisitos más importantes es que ambos progenitores fijen su residencia cerca. Esto evita traslados largos que puedan afectar la rutina escolar, actividades extraescolares y el descanso de los niños. Habrá que estar al criterio jurisprudencial de cada zona para determinar si se cumple con el requisito.
Cada progenitor debe contar con un hogar seguro y apropiado para que los hijos puedan vivir cómodamente. Esto incluye espacio suficiente para que el niño tenga su habitación y ambiente estable para estudiar y descansar.
Cada progenitor debe contar con un hogar seguro y apropiado para que los hijos puedan vivir cómodamente. Esto incluye espacio suficiente para que el niño tenga su habitación y ambiente estable para estudiar y descansar.
Cada padre debe poder dedicar tiempo suficiente para cuidar al menor.
Si uno de los progenitores tiene un trabajo que le impide cuidar adecuadamente al niño, esto puede influir en la decisión judicial.
Otros factores incluyen la opinión de los hijos (según su edad y madurez), capacidad parental y estabilidad emocional.
Debe reconsiderarse la custodia compartida, si afecta la logística y bienestar del menor.
Dependiendo de la edad, los jueces pueden tomar en cuenta su opinión siempre que tengan la suficiente madurez. A partir de 12 años su opinión es fundamental.
Se ajusta según tablas del CGPJ de acuerdo con ingresos de los progenitores, nivel de vida y tiempo de convivencia compartida. En supuestos donde se instaura custodia compartida no se establece pensión salvo excepciones.
Desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025 sí.
Sí, siempre y cuando haya cambios importantes en la vida familiar que afecten al menor.
La custodia compartida es una forma de garantizar que los hijos crezcan en un entorno equilibrado, manteniendo la relación con ambos padres. Contar con abogados especializados en derecho de familia asegura que el proceso se gestione correctamente, respetando los derechos de todos y priorizando siempre el interés superior del menor.
Póngase en contacto con nuestros abogados y nos pondremos en contacto con usted lo antes posible. Evaluaremos su situación y le ofreceremos el asesoramiento que necesite.